Esmaltes artísticos para cerámica
Esmaltes de efecto para piezas decorativas: craquelados, cobrizos, verdes de cobre, caramelos y más, de 1.040 a 1.060 °C. No son aptos para vajilla.
Para qué sirven
Los esmaltes artísticos están hechos para que cada pieza salga distinta: en el horno el color se mueve, se corta donde la pieza tiene relieve, se oscurece donde se acumula y aclara en los bordes. Algunos craquelan: el esmalte se cuartea en una red fina de líneas.
Son para piezas decorativas: escultura, jarrones, macetas, sahumadores y objetos. No son aptos para vajilla ni para piezas en contacto con alimentos.
Temperatura
Cocinan entre 1.040 y 1.060 °C, un poco más que los esmaltes brillantes de baja: para que den el efecto, conviene llegar a ese rango.
Cómo se aplican
Se preparan con agua y se aplican sobre el bizcocho a pincel, por inmersión o por vertido. El grosor cambia el efecto: una capa fina muestra más el relieve de la pieza y una gruesa da más color y más movimiento. Conviene probar primero en una plaqueta o en el fondo de una pieza.
Como se mueven al fundir, dejá un margen sin esmaltar en la base o usá una placa de horno para que no se peguen.
Craquelado
El aguamarina C60 y el turquesa C59 son craquelados. Las líneas se marcan más si después de la cocción se pasa tinta o té sobre la pieza y se limpia.













