Esmaltes para cerámica
Todos los esmaltes cerámicos de la tienda: brillantes, satinados y jaspeados de baja temperatura, aptos para vajilla; artísticos para piezas decorativas, y esmaltes para gres.
Cómo elegir un esmalte
Tres preguntas ordenan la elección: a qué temperatura cocinás, si la pieza va a estar en contacto con alimentos y qué acabado buscás.
La temperatura
- Baja temperatura, de 1.020 a 1.040 °C: los brillantes, satinados y jaspeados. Van sobre pastas de baja, como la arcilla blanca o roja.
- Un poco más, de 1.040 a 1.060 °C: los artísticos, que necesitan llegar a ese rango para dar el efecto.
- Alta temperatura, de 1.180 a 1.240 °C: los esmaltes para gres, para pastas de gres.
Un esmalte de baja en un horno de gres se pasa de cocción, y uno de gres en un horno de baja no llega a fundir. Cada ficha dice su rango.
Vajilla o decoración
Los brillantes, los satinados, los jaspeados y los de gres son aptos para piezas en contacto con alimentos: tazas, platos, mates y cuencos. Los artísticos no son aptos para vajilla: son para escultura, macetas, jarrones y objetos.
El acabado
- Brillante: el color se ve más intenso y la pieza refleja la luz.
- Satinado: suave al tacto y con poco reflejo, a mitad de camino entre el brillo y el mate.
- Jaspeado: puntos y vetas que se abren en la cocción y le dan aspecto de piedra.
- Artístico: efectos que se mueven en el horno, como craquelados, cobrizos y verdes de cobre. Cada pieza sale distinta.
Los brillantes, satinados y jaspeados son de la misma temperatura, así que se pueden combinar en una misma pieza.
Transparente, blanco o color
El transparente deja ver lo que hay debajo —la pasta, los engobes, los pigmentos bajo cubierta o el papel de transferencia— y es el que más se usa en un taller: por eso el brillante se vende hasta en 25 kg. El blanco tapa el color de la pasta. Los de color ya traen el color y el acabado.
Cómo se prepara y se aplica
Vienen en polvo y se preparan con agua: en los brillantes y satinados, alrededor de 1 parte de esmalte por 0,9 a 1 de agua. Conviene pasarlos por un colador para sacar grumos. Se aplican sobre la pieza bizcochada a pincel, con dos o tres manos cruzadas, por inmersión o por vertido.
Antes de cocinar, limpiá la base: el esmalte que toca la placa del horno se pega al fundir. Los soportes y las placas están en hornos y equipos.
















