Arcilla para cerámica
Arcillas en pan Chilavert y Antares para modelado, placa y torno —blanca, roja, con chamote, gres y raku— y arcillas que secan al aire, sin horno.
Cómo elegir una arcilla
Lo primero es a qué temperatura vas a cocinar y cómo vas a trabajar.
De baja temperatura
Cocinan alrededor de 1.020 a 1.040 °C y son las más usadas en talleres.
- Blanca lisa: sin chamote, de alta plasticidad. Deja ver bien los colores de los engobes y esmaltes. Para torno, modelado y placa.
- Roja: queda terracota después de la cocción.
- Con chamote: el chamote es arcilla cocida y molida. Le da cuerpo a la pasta, la hace más resistente al secado y es buena para piezas grandes, escultura y placas.
De gres
Cocinan en alta temperatura (cada ficha dice el rango, entre 1.180 y 1.240 °C) y quedan más duras y menos porosas. Hay gres blanco y tostados claro y oscuro. Se esmaltan con esmaltes para gres.
Especiales
- Raku: con chamote grueso, para aguantar el choque térmico de la técnica de raku. Cocina entre 950 y 1.000 °C.
- Roja para fuego directo: para cazuelas, ollas y platos que van a la llama. Cocina entre 1.020 y 1.060 °C.
Sin horno
DAS y Clay secan al aire: no necesitan horno. Una vez secas se lijan, se pintan y se barnizan. Son decorativas: no son aptas para alimentos ni para agua.
Marcas y presentaciones
Chilavert y Antares, en panes de 5 y 10 kg. DAS, en 500 gr y 1 kg, y Clay, en 500 gr, blancas o terracota.
Cómo conservarla
Bien cerrada en su bolsa, para que no se seque. Los recortes y lo que sobra se pueden recuperar: se dejan secar, se hidratan y se amasan sobre una superficie de yeso, como la solera de yeso de esta sección.
Lo que vas a necesitar
Herramientas de modelado, un palo de amasar y varillas niveladoras para placas y, para tornear, una torneta.
















