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Cómo esmaltar cerámica paso a paso

El esmalte es lo que deja una pieza lisa, brillante e impermeable. Acá está el proceso completo, desde el bizcocho hasta que sale del horno, y los errores que más se repiten.

Antes de empezar: el bizcocho

El esmalte va sobre el bizcocho: la pieza que ya pasó por una primera cocción, sin esmalte. El bizcocho es poroso, chupa el agua del esmalte y deja pegada una capa pareja sobre la superficie.

Si la pieza lleva engobe o pigmentos bajo cubierta, ya tienen que estar puestos: el engobe va antes del bizcocho y los pigmentos, antes o después, pero siempre debajo del esmalte.

1. Elegí el esmalte

El esmalte tiene que ser de la misma temperatura que la pasta: uno de baja, de 1.020 a 1.040 °C, para pastas de baja, y uno para gres, de 1.180 a 1.240 °C, para gres. Si la pieza va a estar en contacto con alimentos, tiene que ser apto para vajilla. Cómo elegir entre brillante, satinado, jaspeado y artístico está en esmaltes para cerámica.

2. Prepará el esmalte

  • Los esmaltes vienen en polvo y se mezclan con agua. En los brillantes y satinados, alrededor de 1 parte de esmalte por 0,9 a 1 de agua.
  • Mezclá bien y pasalo por un colador o un tamiz para sacar los grumos.
  • Ajustá la consistencia según cómo lo vas a aplicar: más espeso para pincel, más líquido para inmersión o vertido.
  • Antes de cada uso, revolvé desde el fondo: el esmalte se asienta. Si se asienta muy rápido, la bentonita, entre el 1 y el 3 %, lo mantiene en suspensión.

El polvo no se respira: prepará la mezcla con barbijo.

3. Limpiá la pieza

Pasale al bizcocho una esponja apenas húmeda para sacar el polvo, y tocalo lo menos posible. El polvo y la grasa de los dedos hacen que el esmalte no se pegue bien y que, al fundir, se recoja y deje partes peladas.

4. Aplicá el esmalte

  • A pincel: con una pinceleta o un pincel de pelo natural, que carga mucho líquido. Dos o tres manos cruzadas, dejando secar entre una y otra.
  • Por inmersión: se sumerge la pieza unos segundos y se saca. Es lo más parejo para vajilla. Una pinza de esmaltado la sostiene sin dejar los dedos marcados.
  • Por vertido: se vuelca el esmalte adentro, se gira la pieza para cubrir toda la pared y se escurre. Es la forma de esmaltar el interior de tazas, mates y jarras.

Se pueden combinar: vertido adentro e inmersión afuera, o dos esmaltes de la misma temperatura en una misma pieza.

5. El espesor

Una capa muy fina deja la pieza sin brillo y con zonas secas; una muy gruesa chorrea en el horno y puede pegar la pieza a la placa. El grosor también cambia el efecto: en los artísticos, una capa gruesa da más color y más movimiento, y en los jaspeados, más puntos. Lo más seguro es probar primero en una plaqueta: es la única forma de saber cómo sale ese esmalte en tu horno.

6. Limpiá la base

Con una esponja húmeda, sacá todo el esmalte de la base y un poco más arriba: el esmalte que toca la placa del horno se pega al fundir. Los esmaltes que se mueven mucho, como los artísticos, piden un margen más grande. Para esmaltar la pieza entera, se cocina apoyada en un soporte de 3 puntas.

7. Cargá el horno y cociná

  • Dejá secar el esmalte antes de cargar.
  • Las piezas esmaltadas no se pueden tocar entre sí: al fundir, el esmalte las pega.
  • El cover para horno pintado sobre las placas evita que un chorreado pegue la pieza; después se desprende sin lijar.
  • Cociná a la temperatura del esmalte: cada ficha dice su rango. Un cono pirométrico confirma cuánto llegó de verdad el horno.
  • Abrí el horno cuando esté frío: un cambio brusco de temperatura puede rajar las piezas.

Errores comunes

  • El esmalte se recogió y dejó partes peladas: polvo o grasa en el bizcocho, o una capa demasiado gruesa.
  • Chorreó y se pegó a la placa: capa gruesa, base mal limpia o más temperatura de la que pide el esmalte.
  • Un esmalte brillante salió opaco o áspero: capa muy fina, o el horno no llegó a la temperatura.
  • El color no es el de la foto: el resultado depende de la pasta, del espesor y de la cocción. Un transparente sobre arcilla roja, por ejemplo, deja ver el rojo.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas cocciones lleva una pieza esmaltada? Dos: el bizcocho y la del esmalte.

¿Se puede esmaltar una pieza cruda? Los esmaltes de la tienda están pensados para aplicarse sobre el bizcocho.

¿El transparente sirve sobre cualquier color? Sí, si es de la misma temperatura: deja ver la pasta, el engobe, el pigmento o el papel de transferencia que haya debajo.

¿Qué esmaltes son aptos para vajilla? En la tienda, los brillantes, los satinados, los jaspeados y los de gres. Los artísticos no: son para piezas decorativas.

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